Los
alrededores del casco urbano de Albuñol representan un claro ejemplo del desarrollo
destructivo que ha experimentado el municipio en su apuesta por la implantación de
invernaderos. Las laderas existentes al norte del pueblo han sido ocupadas hace tiempo por
estas instalaciones, previa apertura de una caótica red de pistas y los correspondientes
movimientos de tierras. A pesar de que parte de estos terrenos están calificados como
urbanizables, su ilegalidad ( y por lo tanto, la ausencia de fiscalización) los hace más
rentables que el sector inmobiliario. |
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El funcionamiento
ilegal de estas instalaciones impide, entre otras acciones, el crear servicios de recogida
y tratamiento de los numerosos residuos que generan, por lo que tras varios años de
funcionamiento todos los invernaderos se encuentran rodeados por una ingente cantidad de
basuras propias y existen numerosos vertederos incontrolados. La vía pecuaria que cruzaba
la zona ha sido destruida, y se han invadido varios barrancos que posteriormente discurren
por el casco urbano |