Por
toda la Loma del Hornillo hasta el poblado de La Balsilla se han producido numerosos
movimientos de tierras para la construcción de invernaderos, con creación de fuertes
taludes inestables y desmontes a ambos lados del Camino de la Loma, que en ocasiones
discurre entre dos impresionantes cortes con un ancho mínimo. Apertura de una red
caótica de carriles en pendientes muy superiores al 40%. Obstrucción de multitud de
líneas de agua de las cuencas de la Rambla de Albuñol, Indalecio y de Huarea. Ocupación
de vía pecuaria. Terrenos no urbanizables de protección general, por lo general
abandonados o seminaturales. |